a eficiencia de unos choca de frente con la «conchudez» de otros y la absoluta falta de pantalones de las autoridades en Manizales. Ayer, tras la presión ejercida por este medio, la empresa Emas intervino el paradero del barrio El Guamal, retirando una montaña de basura y hasta escombros que legalmente ni les correspondía recoger. Sin embargo, el gusto de ver el espacio limpio duró apenas unas horas, porque los «cochinos» de siempre aprovecharon la oscuridad y la falta de vigilancia para volver a convertir el sitio en un basurero.
Lo que ocurre en la calle 49C con carrera 33A es una burla de frente a la comunidad. Según reportes ciudadanos que llegaron a nuestra redacción, los responsables de esta nueva cochinada serían, presuntamente, los encargados de una fábrica de empanadas del sector, quienes ven más fácil botar sus desperdicios en el paradero que pagar por una disposición adecuada. Es indignante que mientras una empresa cumple con su labor de aseo, personas degeneradas destruyan el entorno en tiempo récord, sabiendo que en esta ciudad no pasa nada.
El problema de fondo es la nula gestión de la Secretaría de Medio Ambiente. Los ciudadanos infractores actúan con total tranquilidad porque saben que no hay multas, no hay cámaras que los sigan y el famoso comparendo ambiental es hoy una herramienta de papel. Mientras las autoridades sigan sin interés en tomar medidas correctivas serias y sanciones económicas que duelan, el paradero frente a la parroquia seguirá siendo el relleno sanitario portátil de unos cuantos inescrupulosos que ensucian el barrio sin que nadie les ponga freno.

















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