La solidez financiera del grupo ARGOS ha alcanzado un punto de inflexión tras el cierre de su último ciclo fiscal, consolidando una utilidad neta de 148.152 millones de pesos. Este resultado, que representa un incremento del 65% frente al periodo anterior, se fundamenta en la ejecución milimétrica de su estrategia de refinanciación de activos internacionales, específicamente con el éxito obtenido en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito.
La operación de refinanciación por 500 millones de dólares en Ecuador, compuesta por una emisión de bonos y un crédito sindicado, no solo optimizó la estructura de capital de la concesión Quiport, sino que permitió la liberación de recursos estratégicos para el grupo. Con una demanda que superó 7.5 veces el monto ofrecido, el mercado internacional validó la gestión de Odinsa, otorgándole una calificación de riesgo superior al soberano de Ecuador. Esta liquidez ha sido el combustible necesario para la puesta en marcha de Odinsa Aguas, una nueva plataforma de inversión que marca la entrada de la compañía en el sector de infraestructura hídrica mediante la adquisición de Ticsa en México.
En términos operativos, el desempeño de sus activos aeroportuarios fue determinante. Los aeropuertos El Dorado en Bogotá y Mariscal Sucre en Quito movilizaron conjuntamente a 50 millones de pasajeros, impulsando un EBITDA consolidado de 190.473 millones de pesos, lo que equivale a un crecimiento del 68%. Este flujo de caja permitió financiar con recursos propios una inversión de 74.2 millones de dólares para la expansión de la terminal de Quito, mejorando su capacidad a 7.5 millones de usuarios anuales. La gestión financiera del último año posiciona a la empresa con una calificación AA+, blindando su capacidad de expansión hacia mercados de alto potencial como Chile y Perú, donde ya evalúa nuevas oportunidades de inversión en servicios públicos y conectividad.


















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