TRUMP DESATA INDIGNACIÓN RELIGIOSA POR DIFUNDIR IMAGEN QUE SE EQUIPARA CONJESUCRISTO.
Donald Trump terminó de romper el último código de respeto que le quedaba con los sectores religiosos. No es solo una foto de campaña; es una representación directa donde el político aparece ocupando el lugar de Jesucristo, realizando actos de sanación como si fuera una deidad. Esta pieza, fabricada con inteligencia artificial, ha caído como un insulto en las comunidades que consideran la fe algo sagrado y no un juguete para ganar votos. ¿En qué momento un candidato presidencial decidió que era buena idea compararse con el hijo de Dios para alimentar su ego?


















